"La música ha sido la decisión más fácil de tomar y mantener en mi vida": Shiomi Mitsuta de cara a la Gala de Solistas OFMA
La primera Licenciada en Violín de Anzoátegui conversa sobre su maestría, la vocación sin titubeos y el reto de interpretar el Concierto de Samuel Barber junto a la OFMA.

Hay decisiones complejas. Y luego está la música. Para Shiomi Mitsuta, violinista y primera Licenciada en Música con mención en Ejecución Instrumental Violín del estado Anzoátegui, el arte no representó una duda: fue la decisión más fácil de tomar y mantener en su trayectoria. No hay arrepentimiento posible cuando se elige este camino. Lo único que queda, nos confiesa con la serenidad de quien ha construido su propio puente, es la certeza de que nunca, bajo ninguna circunstancia, uno se arrepiente de seguir tocando.
En esta nueva entrega para el Blog OFMA, nos colamos en el pensamiento y la sensibilidad de una solista que no solo ha abierto brecha en la academia regional, sino que ha decidido plantar raíces y hacer sonar su instrumento desde su propia tierra.
La apertura de nuevos horizontes
El tránsito hacia la maestría en la Universidad Simón Bolívar (USB) sacudió su mirada. Los moldes de la formación tradicional quedaron atrás. El contacto frontal con la música contemporánea alteró, de golpe, su mapa auditivo.
—Me abrió a saber que puedo hacer cosas que no hubiese imaginado, que no me hubiese atrevido a hacer —nos cuenta.
Aquel salto al vacío exigió osadía. Sin embargo, ese camino que hoy recorre y que alegra ver transitado también por otros jóvenes anzoatiguenses tiene un espejo retrovisor lleno de gratitud. Su principal inspiración y el puente hacia sus estudios tanto en la UNEARTE como en la propia USB fue su maestro, Oswaldo Pajares. Seguir sus pasos es un honor incalculable.
El desafío de Samuel Barber: Juventud, rabia y romance
Interpretar el Concierto para Violín de Samuel Barber junto a la OFMA impone respeto. Es un repertorio exigente, escrito por el compositor estadounidense cuando contaba con 29 años. Esa juventud, comenta la solista, se respira en cada compás.
Para Shiomi, abordar esta partitura implica construir personajes y diálogos internos:
El segundo movimiento proyecta un romance profundo, una línea melancólica que —en sus propias palabras— podría ser la definición perfecta de cómo suena el amor entre el oboe y el violín.
En contraste, la partitura también convoca la intensidad, la rabia, el enojo y la energía.
El clímax técnico, sin duda, reside en el veloz Presto in moto perpetuo del tercer movimiento: un reto de velocidad, saltos complejos y exigencia de afinación debido a su lenguaje contemporáneo.
Crecer en casa: Reto y familia musical
Encarar este estreno regional de la mano de la OFMA sabe a hogar. Es su familia musical. Trabajar con quienes conoce, con quienes se siente segura y respaldada, desarma cualquier temor. No obstante, ella misma reconoce con honestidad que para la propia orquesta este programa no representa precisamente un cómodo tributo, sino un desafío disruptivo. Es la primera vez que la agrupación se enfrenta de lleno a este tipo de repertorio contemporáneo, el umbral de una nueva madurez sinfónica.
La cita está servida. Este 25 de octubre, a las 6:00 p.m., el violín de Shiomi Mitsuta y el pulso de la Filarmónica Metropolitana se darán cita para demostrar que en el oriente venezolano la cultura no se exporta huyendo del nido. Se siembra. Se cultiva. Y se hace tronar con fuerza desde adentro.

La violinista Shiomi Mitsuta durante la charla, reflexionando sobre la evolución de su carrera y el hito de asumir el repertorio de Samuel Barber en su propia tierra.
